a Paul Éluard
Estás escrita en las líneas de mi mano
todo lo nombras
todo lo cambias
todo lo dices
y ordenas las aves los ríos los océanos
Esperanza cuando me canso
cuando nadie golpea
La ville est bleue, hélas!,
j’ai éteint tous les cierges.
Le poisson vert somnole
sur la pendule orange.
Un violon. Une main.
La ville entière est bleue.
Les amants qui s’embrassent
Poema de Philippe BRAY
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Un poema es una obra en sí
Empresto flores en los jardines públicos
Cojo palabras al vuelo
Apago
El niño ha enloquecido de amor, dice la gente
Que anduvo muchos días muy triste y solitario.
Le vieron por las calles vestido de corsario
Como quien sueña a veces un sueño libremente.
Galeones
Tu avais écris qu’un jour nous irions marcher au bord du sable
pour oublier l’existence des rues.
Les maisons seraient pour toi de grands nuages bleus,
perdus au fond des souvenirs.
Tu
Hay días, y son los más, eternamente breves.
Días para grabar en un mármol.
Días que parecen días, y no lo son.
Días de dos noches y cuatro atardeceres.
Hay días, mi Dios, de fuego
Personne dans la rivière où les hommes sans espoir cherchent leurs yeux de jade.
Tout est à reconstruire dans ce village du Nord.
Les arbres gisent par terre et le puits est tari à jamais à
Peuples fantômes, vers ces montagnes
de sel et d’or nous marchons
sur le sable brûlant, aveuglés
par l’horizon incertain,
sur des tombes sans nom,
le silence
que le vent balaie avec ses
Pierres du Chili.
La fureur de l’arbre millénaire,
sans voix.
L’éternel regard qui se penche
là,
où l’oiseau trempé par la pluie
de l’ hiver s’efface,
disparaît.
La rivière brûle
dans
Graciosa, eres graciosa
como las codornices
que escriben mensajes secretos
en el borde del cielo,
como la soledad de los trenes
que despiertan febriles en sus durmientes
con sueño,
como la
Te complace destrenzar
de la memoria esas ramas
transparentes que las hojas
del invierno destrozaron.
Los domingos: tu boca olía
a caramelos a la hora de “la matinée”.
Chaplin era tu
Paupière rouge,
ton miroir
c’est le jour.
Dans l’immensité des Andes
les hommes te cherchent
sur les arbres
jusqu’à perdre la raison.
Je parle des nuages
et des rivières invisibles
à
Tu es la vigne,
le rameau,
le sarment.
Tu brûles sur la cendre
froide.
Feuille du soleil, bras
qui unit
ou éparpille.
La lumière te transforme en arbre,
sans rien dire,
Sentado, tras la copa, está mi hermano
cual un mar que desborda tibiamente,
sonriéndole a los años y a la gente:
la mirada feliz y el pelo cano.
En torno a nuestra mesa está el hermano
que
Doy las gracias al búho del molino
y también a la oveja trasquilada
cuando el sol en la hierba me ilumina
con sus claros cabellos de muchacha
Doy las gracias al sabio caracol
que detiene su
Yo, el arrendatario del n°7 de la Avenue Salvador Allende
Yo, el aprendiz de juglar
Yo, el rey de bastos
Yo, el supuesto vencedor de su nostalgia
Yo y toda la humanidad frente al televisor
Hoy acabo de hablarme en una oreja.
Hoy acabo de hablarme en un oído.
Hoy estoy feliz, caramba!, qué tristeza
Al sentir mi corazón redondo y amarillo.
Hoy acabo de verme ciegamente.
Hoy acabo
En las esquinas de la primavera:
Allí donde la uva es un anillo
Un gorrión en su rama de centella
Está buscando el sol sobre su nido.
La hierba emerge tibia mientras fluyen
Dulces remansos