El frío besa pieles de manzanas, viento frío
pasea en el jardín rozando amarillas hojas,
que asumen el abrazo otoñal sombrío
y en triste vuelo muerte hallan entre hierbas rojas.
En el umbral
Nos enamoramos entre dos acordes de un sosegado jazz. Aquella clase de amor de una noche con sabor a soledad y pecado y hormigueo en la punta de los dedos. Un amor sin promesas y sin futuro.