(...mientras, los ojos se entrelazaban escarbando en el tiempo...)
-No tengo miedo de preguntarte tantas cosas, ni vergüenza –pensé (quizás creí que no te alcanzaría todo el tiempo de tu vida
Ventilo mis ojos
en esta tarde de Otoño,
seco historia que traspiran.
Quiero abrazarte,
esto me urge.
Se me ha soltado el mar
que quiere tragar elefantes,
abrazarte como nunca,
volverme
-“Una calle,
una olla,
algo calla,
algo oye”-
-“ni vos
ni tos
ni ti
ni vi”-
-“Un juego tan miserable
como la tarde del sable”-
-¿Esperas a caso que me ponga a llorar?-
Todo una
agua seca
sin vertientes en los ojos
un ayer mal parido
y una comarca en ascuas
agua seca
los pájaros no vuelan
un concierto de chicharras y chimangos
callan las siestas
olvido por
Un puñado de pájaros,
llamaradas de plumas
que me incendian el alma,
se han soltado de mis ojos.
He perdido el rastro,
como un buey viejo y ciego,
las luciérnagas que jugaban al
¿Dónde se desgarrará tu blusa esta noche?
¿Cuál trago será el que te decida?
¿Con cuantas rúpias te comprará la muerte?
¿Te volverás a entregar con ojos de virgen?
¿A caso, volverás al rito de
-Poca azúcar al mate-, me decía, y ahí me di cuenta que pensaba en vos.
“Pensaba en vos”: cuantas cosas pasaban por mi mente entre estas pocas palabras, y se me achicaba el pecho, y la
fuerte galope resonó en la boca oscura de la montaña/ no era un tropel de blancos pegasus/ era el Gateado, caballo de viento, apurado por encontrarse con la luna
ella saltó las crestas
¿En qué confín del universo las estrellas callan sus ojos?/ ¿sobre qué témpanos suenan las trompetas de los arcángeles?/¿por qué juntan agua sucia las esquinas?/ ¿por qué caminan bamboleando las
Tanta historia que no menciona la ilustre historia.
De esos tantos generales que se escondían en la trinchera de entre sus piernas,
donde les ganaban batallas, ya perdidas, a golpes y
esta catedral de ignominias
calle de sombras
la de adoquines y olvidos
la de charcos y ratas y viejas historias
la de cafisos y malandras
donde rústicos marineros hicieron agua sus más
resistamos
en todas las esquinas resistamos
bajo la lluvia o las balas
contra la tumba diabólica
contra los enquistados y el poder
aunque quemen los ojos y fusilen por mayor
resistamos con
En la esquina siguen las putas.
Un florero se rompe contra la puerta y la puteada se estrella también y el odio queda escondido puerta adentro. Los pasos te llevan. Y corres escalera abajo
se me cierra la boca sobre la espalda de bronce/ un olor a inciensos recuerda a las putas y a la muerte/ un tropel de caballos estáticos miran el vacío/ no son de la estatua del héroe que nadie
¿Cómo freno los caballos desbocados, esta sangre loca que brota por mi pluma?/ ¿Qué hago con la noche que se llora entre estrellas diluidas, que se desborda como tus ojos y los míos, pájaros y
un canto de olivos y naranjos frescos recorre el alma/ paz sin tinieblas reposa en los sentidos/ me abarcas/ en las entrañas siento tus manos tomar las mías/ y vuelo/ me llevas en vuelo/ liviano
quito las manos
enrollo miradas
voy sacando recuerdo piel adentro
olvido
recuerdo olvidos
seco lágrimas
retiro los besos que aún se esparcen en la casa
me llevo el olor del
yazgo en este abril abierto/ donde mayo pasó extraño como un río golpeado y miserable/ otoño tiene el dolor apretado entre los dientes/ y me mira manso e imposible/ a sabiendas que la voz
qué ligera cayó la palabra sobre el silencio aburrido/ ligero también soltó el grito el abismo/ tan de prisa llegaba la muerte que al darnos cuenta reíamos/ otra mentira viva de los muertos/ no
quiero olvidar
quitar mis huesos de tu impronta
diluirme entre la lluvia
ser agua sin nombre
agua que se va
olvidar y olvidarme
deshabitarme de recuerdos
salir de tus ojos
brasas
desnudo mi documento y me miro denunciado en el filo del tiempo
una memoria de pájaros refresca el alma
y el niño acude descalzo agitando el pecho
barriletes se estallan sin llantos ni