Ahora, en esta ausencia de búfalos, donde ha callado el viento y el guerrero guarda la osadía para proteger el águila.
Ahora que las sombras se cierran y la noche deja su bostezo mortal, salgo a
Si se agotaran las palabras moriría de sed,
asfixiado en el silencio de una muerte impiadosa,
por ser poeta. Sabes?
Si el aire se agotara,
oxigeno tomaría de tu mirada,
de la dulzura de
Me gusta esta lluvia que empapa mis ojos,
lágrimas robadas al ocaso del mar.
Me gusta esta lluvia que abraza mis penas,
este llanto de nubes
y esta calle florecida de charcos
donde golpeo
Quito mi boca, domada en azul por tus besos, agridulce de sabores.
Saco mis manos , tibias aún, de la blanca piel de tus pechos, guardo en el recuerdo tus gemidos, tus olores.
Cierro mis ojos
Grullas paradas en el ojo abierto del agua.
Un sol tuerce el sanguinolento horizonte
y a la hora del ángel,
la tarde se va sentando
en la lengua faldoza del pastizal.
Pájaros a contra luz,
T582
PARED
Esta pared sin lado que está en mi,
disimulada bajo la palabra,
esta, la que me quita el horizonte,
la que no deja que me puedas ver,
donde golpean los pájaros y se estrella
Otra vez mis manos arrancan barro del alma
y la deja en palabras.
Otra vez, la sangre se hace llanto
y el llanto pájaro que escapa desde los pulmones,
en un grito imparable.
otra vez el puño
Llueve sin esfuerzo.
Octubre cae en el agua imparable,
desde atrás,
desde lo más dentro se llueve.
¿No se por qué, hoy me le parezco?
Siento ser él,
un instante suyo:
lloro sin
Mientras todo el universo se conmueve,
una sola rana despierta en la noche,
sola mirando todas las estrellas,
contándoles cosas del azar.
Una sola luna
está en vigilia esta noche,
acompañada
He de juntar las naranjas por la tarde,
antes que caiga el sol.
La esperaré.
Por la noche,
sobre las rocas,
la luna me mirará,
quizás también la esté esperando.
Con las primeras
Hay un pájaro oculto tras mi llanto,
un vuelo largo y silencioso de naranjos,
una montaña desnuda,
una mujer desnuda,
otro llanto.
Detrás de él hay cientos y cientos de pájaros,
montañas,
Dejo caer infinita la tarde entre los naranjos,
en medio de sus dedos,
la dejo caer sobre mis hombros como un pájaro tardío,
expectante y aún sereno.
Parece triste,
parezco triste,
pero
Todo el cuarto era su olor,
jazmín perfumado.
Tomaba sus pies,
uno por uno sus dedos acicalaba,
uno por uno, demorando,
creía que así también detenía el tiempo que lo llamaba.
Hace rato
falta la mesa de roble claro
la que apretaba la familia contra los sueños
la que sostenía el pan cuando lo hubo
la que disimuló la pobreza y el hambre sumando sonrisas
la que puso las hojas en
Quedamos sólo vos y yo,
en este hueco donde agaché la vida.
Vos contra el paredón
y todos los fusiles en mis manos.
La pregunta humedeció el aire.
Sólo vos y yo,
no te pude responder
y
Cruje la mirada
y rechinan los retablos...
Pisada tras pisada
y sonidos de cadenas
se arrastran por igual....
El miedo corre erizado
por la volátil piel...
¡Huye despavorido
al
Quebrada la luz,
desprolija su mirada,
una mano que tantea,
que busca.
¡Un corazón que se agita!
¡Un grito, un gemido,
un orgasmo!
Y da comienzo
su eterno y fiel
amor solitario.
En el monte debajo de un árbol de siesta,
Juan halló su muerte.
Todas y todos fueron velorio
y bajo la sombra lo cubrieron de negro.
No iban a llorarlo, no lo conocían,
fueron por la
T508
LA VACA Y EL TERNERO
En el campo, el atardecer violeta, amansaba el clima. Detrás de un alambrado, una vaca pasta junto a su ternero, en eso ven pasar de derecha a izquierda, de sur
Pájaros de fuego circulan el alma,
una lágrima se evapora,
una sonrisa se quema,
un mar agita naufragios,
y en una playa hacen el amor
los hacedores del viento.
Pájaros dioses,
hombres de