Mediu
Todo está en calma. Suave, susurra el viento,
la inclemencia de la tormenta ha cesado
dejando a su paso olor a dolor,
olor a almas corroídas por la envidia...
Llora Eva sobre él
¿qué importa que él, sea el castigo a su pecado?
es !su carne¡ su sangre ya sin vida
la mitad de su corazón que fallece.
Ante Adán, el tiempo se detiene
lo mejor de su semilla
ya no dará fruto jamás;
la otra, podrida está.
Huye Caín de los demonios
que reptan por su cuerpo, arañándole la espalda
le roe el alma su venganza... su verguenza
y se le filtra
en ácidas lágrimas desgarrándole la piel.
La conciencia le grita
¡en tu derecho estás!
y el corazón le susurra
mira atrás y perdónate.
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Estreñimiento de los sentimientos
¿Quién te enseñó a amar Abel?
¿Quién te enseñó a odiar Caín?
¿Quién enseña a Adán y a Eva a perdonar?
¿Quién?
(Texto inspirado en: Adán y Eva hallan el cuerpo de Abel, de William Blake)
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- Poezie
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Dora María Hernández Herrera. “Corrosión.” Atelier, Poezie.ro, https://poezie.ro/atelier/dora-maria-hernandez-herrera/poezie/1788044/corrosionComentarii (1)
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